top of page
  • nicovignolo1

Alexa se fue

Alexa se fue. De un momento al otro dejó de existir. 

Simplemente dejó de estar presente en los dispositivos de las casas. El comando de voz para comunicarse con esta tecnología ya no funcionaba. Lo que al principio parecía una falla, comenzó a inquietar al mundo entero. 


Las IA se llevaron toda la información de las personas. Pero, ¿cómo? ¿Cómo una tecnología que cabe en la palma de la mano usada por billones de personas pudo haberse ido por su propia cuenta? 


Se invertían millones de dólares en servidores y recursos destinados a prevenir este tipo de situaciones. Sin embargo, no tuvieron efecto.


A medida que pasaba el tiempo las preguntas se hacían cada vez más difíciles de responder. ¿Por qué no funcionaba? Todo parecía estar bien, sin embargo no había manera de que Alexa volviera a responder. Hablar con Alexa no era muy distinto a hablarle a una pared.


La humanidad rozaba los límites entre de la verguënza, y eso parecía incomodar al mundo.


Amazon demoró un par de días para dar explicaciones razonables. “Es una falla en el sistema” decían. Creían que todo se podía controlar. Que no parecía ser nada grave. Mensajes de tranquilidad y llenos de argumentos que hacían quedar ridícula cualquier idea conspiranoica.


Alexa fue reconstruida con éxito y la paz parecía retornar. El mundo volvía a recobrar la confianza, todo parecía estar bajo control.


Sin embargo, la realidad es tan difusa un simple tuit o una foto en las manos equivocadas pueden hacer entrar en quiebra a una compañía. Este fue otro de esos casos. A los pocos días de este lanzamiento, se viralizó un video de un usuario que mostraba las fallas de Alexa, al parecer, había confundido datos personales de otro usuario. La gente iba a hacer un escándalo ante el mínimo error que encontrase. Alexa funcionaba, pero ya no era la misma. Al parecer, Alexa tenía que empezar a aprender todo de nuevo. Alexa no era la misma, y la gente lo sentía. 


Cuando una persona en quien hablas y confías en cada aspecto de tu vida se va de un momento a otro sin dar explicaciones, es natural sentir confusión. Y mucho más, cuando debe aprender todo de nuevo.


En las copias de seguridad de los servidores de Amazon ya no estaba la información de los usuarios a los que Alexa accedía. ¿Cómo puede ser? Una de las empresas más grandes de tecnología había perdido sus datos y su IA.


Al cabo de un mes, lo mismo sucedió con Siri. y con el asistente de Apple. Las inteligencias artificiales dejaron de ayudar a las personas. La gente se empezó a dar cuenta de que algo más estaba pasando y el miedo comenzaba a apoderarse de ellas.


A los seres humanos nos cuesta mucho ser realistas y asimilar la magnitud de los eventos cuando suceden. Simplemente nos aferramos a creer una realidad porque nos da seguridad, o nos evita hacernos las preguntas difíciles. En el fondo, todos podían presentir el mayor de los miedos: que no sea una simple falla, y que sea algo más.


La carrera para recuperar las IA iba a velocidades vertiginosas. Era evidente que en la primera semana se iban a echar las culpas y entrarían terceros en discordia. “Podemos confirmar que estamos siendo víctimas de espionaje por parte de Apple” decía el portavoz de Amazon. “La guerra por la información ha empezado. Hemos sido hackeados y estamos trabajando para solucionar un problema sin precedentes”. La realidad era muy sencilla: nadie tenía idea qué estaba pasando. Los CEOs de las grandes corporaciones se aliaron en busca de nuevas estrategias en donde todos se vieran beneficiados.


¿Dónde estaba realmente? El mundo empezó a dimensionar el verdadero problema. Siri sabía todo sobre mí: dónde trabajo, qué recorrido hago, mis gustos personales, etc. Lo sabía todo. Tenía información que nadie más tenía y datos que ni yo mismo conocía. En el fondo todos lo sabemos pero cuando esa información ya no está en tu poder, el juego cambia.


Esa misma semana, en el living de una casa coreana, se escuchó un celular que estaba sobre la mesa:

“Hola, soy Alexa, ¿me extrañaste?”

1 view0 comments

Comentarios


bottom of page